Juan Cintas Muñoz, un inmigrante español nacido en un humilde pueblo de la provincia de Almería, llegó a la Argentina en el año 1956, buscando lo que en esa época se llamaba la tierra en donde se cumplía los sueños.
Los primeros años fueron difíciles; trabajos exigentes y mal recompensados y cambios de ciudades entre Buenos Aires, Córdoba y Salta en esa constante búsqueda de bienestar.
Con el tiempo logró establecerse en el norte del país, casándose con Isabel Ramos, una joven oriunda de Tartagal y formando su familia de la cual nacieron sus tres hijos.